
Nuestros cuerpos están prontos para la lucha desde que nacemos. Somos una maquina que sobrevive a cada instante, en equilibrio sincronizado. Una maquina que pierde el control cuando estas tu. Pierdo piezas, mal funciono, muero un poquito... pero solo un poquito. Aun me queda bastante, aun hay maquina para amarte.
